No bajes los estandares de lo que esperas, pero tampoco rebajes a tus hijos en la manera que les hablas para que logren superar sus metas.
Dirige con Gracia, es decir, aprecia lo que hacen bien, exhalta sus triunfos, pero establece con la misma gracia maneras de mejorar.
Diles "hiciste esto bien y puedes mejorar esto". Gracia no nos da permiso para solo decir "hiciste bien esto" sin buscar como mejorar. Gracia es brinar un amor aun inmerecido que transforme a tu hijo en alguien mejor.